¡Buenos días!
En el post de hoy os voy a compartir las preciosas imágenes que capturó Jose Luis Tabueña con su cámara analógica en nuestro viaje a Noruega.
Son más abstractas que las mías, pero están llenas de magia; sin duda, la película propone otra relación con el tiempo, el error y la memoria.
El look analógico no solo consigue un "grano bonito”; también permite vivir cómo responde la luz, cómo maneja los blancos quemados, los negros profundos y los tonos de piel.
Y aunque los filtros de hoy en día imitan, no reproducen del todo esa respuesta química.
A mí evocan muchísimo las imágenes de este post... ya me diréis si os producen lo mismo.