¡Buenos días!
Si hay una tendencia que nunca falla cuando suben las temperaturas, es el total look blanco. Verano tras verano, este color se convierte en protagonista de la época estival, sin importar la edad ni el estilo.
Y hoy te quiero desgranar su versatilidad para que veas lo fácil que es construir estilismos luminosos en clave monocolor.
¡No te pierdas el post!

Más allá de las modas pasajeras, el blanco esconde una historia fascinante y una serie de ventajas que explican por qué continúa conquistando las pasarelas y el street style cada temporada.

La primera se basa en su practicidad. El blanco refleja la mayor parte de la radiación solar absorbiendo menos calor que los colores oscuros y ayuda a que la sensación térmica sea mucho más agradable durante los meses más calurosos.

Sin embargo, el éxito de un total look blanco va mucho más allá de la funcionalidad. Es un comodín que nunca pasa de moda porque consigue que cualquier estilismo parezca cuidado sin necesidad de grandes artificios.
Por eso mismo, no es casualidad que destinos como Ibiza, Santorini o la costa amalfitana estén tan ligados a este color que evoca vacaciones y bienestar.

Curiosamente, durante mucho tiempo vestir de blanco fue un auténtico privilegio. Hasta bien entrado el siglo XIX, mantener una prenda de este color era una tarea muy complicada, y solo las personas con un alto poder adquisitivo podían permitirse un total look blanco, ya que requería un lavado constante y una atención que no estaba al alcance de todos. De hecho, la expresión inglesa white collar (cuello blanco) nació precisamente para diferenciar a los profesionales acomodados de las oficinas de los trabajadores manuales.

En los años veinte, Coco Chanel revolucionó la moda femenina apostando por la elegancia relajada de la Riviera francesa. Gracias a ella, el blanco dejó de ser exclusivo para ocasiones especiales y se convirtió en sinónimo de naturalidad.

Para mí, el secreto de un buen total look blanco no está en que todas las prendas tengan el mismo tono. De hecho, creo que resulta más interesante combinar diferentes matices como blanco óptico, blanco roto, marfil o crema para aportar profundidad al conjunto.

Otra de las grandes ventajas es que sienta bien con cualquier accesorio, transformando la base de un estilismo de playa en un conjunto de oficina en cuestión de segundos.
¡No dudes en hacer pruebas!

Lo mejor es que favorece a todo el mundo, ya que pocas elecciones funcionan tan bien como vestir de blanco de pies a cabeza. Y si no, fíjate en las siguientes imágenes de street style…








Fuente: Pinterest.
Cuéntame, ¿te sumarás al total look blanco este verano?
¡Feliz comienzo de semana!